Huelva, 18 de junio de 2024– Han pasado algo más de tres meses desde que Antonio Bernal cogió el timón del Colegio de Abogados de Huelva, ICAH, una institución de la que hay referencias históricas desde el año 1883.
El decano cumple este miércoles, 19 de junio, 100 días al frente de un colectivo formado por unas 1.500 personas. Admite que asumió el reto con el “honor y la responsabilidad” del que sabe que representa una institución de gran prestigio y con el principal objetivo de dignificar las condiciones de los profesionales a los que representa. Las futuras pensiones de los mutualistas y la situación del Turno de Oficio son dos de las cuestiones que más le preocupan.
¿Como están siendo los primeros 100 días de gobierno en el Colegio de Abogados de Huelva?
En líneas generales está siendo un periodo muy positivo. Estamos aterrizando y, aunque un 60 por ciento de los miembros que componen la Junta de Gobierno no tiene experiencia en esas tareas, hay muchas ganas de trabajar por el bien común y con grandes dosis de ilusión.
¿Se están cumpliendo sus propósitos?
Se están cumpliendo dentro del poco tiempo que llevamos funcionando. Hemos mejorado el portal de transparencia, hemos aumentado el control del gasto, estamos negociando con los bancos la bajada de los costes de gestión, nos estamos reuniendo con las instituciones más próximas a nuestra profesión y, en general, todo está siendo muy positivo y en condiciones de poder cumplir con los objetivos que nos habíamos marcado.

¿Cómo ha estructurado el nuevo organigrama del Colegio, hay novedades?
El Colegio sigue con un esquema similar al que tradicionalmente ha tenido, Es difícil imaginar otra cosa porque hay funciones muy claras que cumplir y son los diputados y diputadas de la Junta de Gobierno los que tienen asignadas las diferentes tareas en todos los partidos judiciales de la provincia. Hay áreas o comisiones para el Turno de Oficio, Extranjería, Menores, Deontología, Honorarios Profesionales, relaciones institucionales, jóvenes abogados, etc; en definitiva, lo que cambia son las personas que están al frente de esas comisiones, que son las que son porque estatutariamente tiene que ser así.
¿En qué estado de salud se encuentra la abogacía?
El estado de salud de la abogacía merece una pensada. No creo que sea preocupante, porque, bromas aparte, puede que sea la profesión más antigua de la humanidad; ha existido siempre y va a seguir existiendo porque siempre habrá alguien que necesite que otro lo defienda. Pero las estadísticas dicen que está disminuyendo el número de profesionales la abogacía. Tal vez hay una masificación excesiva y, en estos casos, el propio mercado tiende a equilibrarse. La disminución de profesionales No es preocupante a corto plazo, pero tampoco es una buena noticia. Por lo demás, llevo casi cuatro décadas en la profesión y siempre la he conocido más o menos como está ahora.
Hay preocupación por el futuro de los profesionales mutualistas una vez se jubilen. ¿Qué posición mantiene el Colegio y el decano respecto a esta situación?
El Colegio de Huelva fue el primero de toda España en convocar una reunión asamblearia, allá por mayo de 2023, para abordar la problemática de las pensiones en la Mutualidad de la Abogacía. Desde entonces, el Colegio siempre se ha mostrado partidario de las reivindicaciones del colectivo de mutualistas, que son básicamente dos: permitir el pase de la Mutualidad a la Seguridad Social, al RETA, y un tratamiento fiscal que no asfixie al mutualista en caso de rescate de sus fondos. Tanto como decano, como a título individual, no sé ya si apuntarme a una academia de idiomas para ver cómo tengo que decir que estoy a favor de las reivindicaciones del colectivo en materia de jubilación. No sé en qué idioma tengo que decir que apoyo la pasarela voluntaria al RETA para todo aquel que quiera hacer uso de ella. Y ya no sé cómo decir que estamos a favor de que quien quiera rescatar su dinero tenga un tratamiento fiscal lo más leve posible y no como ahora, en que el porcentaje que se lleva Hacienda puede llegar al 40 por ciento.
Realmente, ya no sé cómo decirlo para que se entienda mi apoyo y el de mi Junta de Gobierno al colectivo. Puedo comprender que, en un contexto electoral, se nos quiera achacar que estamos en contra o que se nos acuse de defender los intereses de la Mutualidad, porque en el marco de unas elecciones se acaban diciendo cosas que no son verdad sólo por conseguir votos; pero lo que no puedo entender es que alguien se lo crea. No forma parte de la inteligencia que un decano y los miembros de la Junta de Gobierno, que somos los primeros atrapados en la Mutualidad con unas pensiones ridículas, podamos estar en contra de una mejora. Nosotros queremos que el problema se solucione. Hay que tener muy claro que todos tenemos el mismo objetivo: la pasarela. La única diferencia es el camino a seguir para conseguirla. Unos compañeros consideran que hay que coger un camino más al norte y otros ven más correcto el camino del sur. Y todos merecen respeto. Las diferencias están en el camino a seguir, no en el objetivo. Y si los objetivos son comunes, no entiendo que haya descalificaciones, ni crispación entre compañeros, que es lo último que debería verse en un Colegio de Abogados. Si no respetamos las opiniones diferentes, mal vamos.

¿En qué momento está el Turno de Oficio?
Está en un momento de transición. En mi toma de posesión, ya dije que el problema no se va a solucionar hasta que no se convierta legalmente en una actividad remunerada, retribuida. La Ley de Asistencia Jurídica Gratuita, la que regula el Turno de Oficio, dice que el profesional cobrará una “compensación”, y no es lo mismo que una retribución. Una compensación viene a decir: te voy a dar algo para que el asunto de oficio no te cueste dinero en tu despacho. Y una retribución viene a decir: te voy a dar lo que te mereces, porque es tu trabajo y requiere una retribución digna. No es lo mismo una compensación que unos honorarios. Mientras eso no cambie, el Turno de Oficio no estará bien del todo. Dicho lo cual, mentiría si no reconociera que se han logrado avances importantes en esta materia. Al menos, las compensaciones han aumentado considerablemente y han aumentado también las actuaciones que realizan los profesionales y que antes no eran objeto de compensación. Las relaciones con la Junta de Andalucía son magníficas, lo cual no quiere decir que no mantengamos con firmeza nuestras legítimas peticiones.
¿Cómo ve en este momento el mapa judicial de la provincia?
El mapa judicial de la provincia de Huelva requiere una importante mejora. Entiendo que necesita de una gran inyección económica que, lógicamente, no depende de nosotros. Es evidente que algo se ha mejorado en Ayamonte o en La Palma del Condado con la creación de nuevos Juzgados y se van a acometer obras de reforma en la práctica totalidad de los partidos, aparte de la creación de dos ciudades de la Justicia en Ayamonte y Huelva. A pesar de todo ello, y en líneas generales, el atasco en la resolución de asuntos es de tal volumen que el esfuerzo debería ser mayor. A modo de ejemplo, los juzgados civiles de Huelva llevan años soportando una carga de trabajo del 170 por ciento superior a lo que le correspondería según los módulos de normalidad que establece el Consejo General del Poder Judicial. Y puede que me esté quedando corto. Los atascos y retrasos traen malestar en el funcionario e injusticia en los profesionales y en la ciudadanía. Una Justicia demasiado rápida, no es Justicia; y una Justicia demasiado lenta, tampoco es Justicia.
¿Veremos en esta década la Ciudad de la Justicia en Huelva?
Yo espero verla, sinceramente. Se nos dice que podría estar en funcionamiento antes de 2030, quedan seis años y, si no cambian las circunstancias, creo que hay tiempo de verla en ese plazo.

¿Cómo está siendo recibido por las instituciones y qué está reclamando para el colectivo que representa?
Las sensaciones son muy buenas. En todas las reuniones que mantenemos nos trasladan el interés que tienen en colaborar con el Colegio. Quieren estar informados sobre las actividades que realizamos; charlas, conferencias, coloquios, jornadas, etc…, porque quieren intervenir en las mismas para su propia formación. Nos hemos reunido con representantes de las instituciones judiciales, fiscales y de Instituciones Penitenciarias. La colaboración está siendo inmediata y estoy encantado del recibimiento y apoyo que estamos teniendo.
¿Qué proyectos plantea, a corto o medio plazo, para mejorar las condiciones de los profesionales de la abogacía en Huelva?
Es muy importante la participación de los propios compañeros en la vida colegial. Vamos por la calle y los compañeros nos paran, nos cuentan sus inquietudes y preocupaciones. Pero convocamos una asamblea para tratar asuntos de interés general y vienen doce de los casi mil quinientos colegiados que somos. Si queremos mejorar, tenemos que transmitir al exterior la idea de que somos muchos y estamos bien organizados. De lo contrario, nos verán débiles.
Por lo demás, hay dos temas que preocupan sobremanera, la mutualidad y el Turno de Oficio y si conseguimos avanzar en los objetivos que nos estamos marcando, se mejorarán las condiciones d ejercicio de la profesión. Pero hay que tener en cuenta, que Huelva no deja de ser un Colegio pequeño, y por mucho que hagamos, somos un granito de arena más a sumar en la gran montaña de arena que debemos formar entre todos los colegios profesionales de España para conseguir nuestros objetivos.







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