“Cuando me quito la toga”

Isabel Pozo (Sevilla, 1973) comenzó a correr andando por entre las frondosidades que brinda la Sierra de Aracena. Rápidamente, en apenas dos años, se ha convertido en una de las mejores corredoras de ultra trail de su categoría en la provincia de Huelva. La causa de esta espectacular evolución hay que buscarla en una sola cosa, la pasión, que es el sentimiento que mejor puede definir la relación que mantiene esta abogada especializada en compañías de seguros con “la sensación de libertad” que supone correr por el campo en pruebas especializadas.

Pozo, con despacho en Lepe desde 1997, forma hoy parte del Club Ultra Trail de Huelva, que con más de cien miembros es de los más activos de la provincia. En él ha encontrado “una familia” con la compartir las “magníficas sensaciones” que aporta este deporte, sobre todo, “libertad y autoconocimiento”, ya que son muchas las horas que se pasan en solitario y en pleno contacto con la naturaleza. Hay que tener en cuenta que las carreras largas, en las que está especializada, pueden oscilar entre los 20 y los 46 kilómetros de distancia.

De esta forma, son muchos los beneficios que correr le aporta a su trabajo. “En general, practicar cualquier deporte es muy bueno para poder sobrellevar mejor un trabajo como el nuestro, en el que tenemos mucha responsabilidad, estrés, agobios y presión psicológica”, por lo que anima a sus compañeros a sumarse a un carro del que ella tiene muy claro que ya no quiere bajarse.

El mayor ejemplo del espíritu que reina en el Club Ultra Trail de Huelva se llama ‘La sonrisa de Rafa’, una prueba competitiva de carácter benéfico que se disputa en Berrocal a beneficio de la investigación contra el cáncer infantil a través de la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátrica (SEHOP). El pasado mes de enero se celebró su tercera edición con la participación de más de 900 corredores en sus distintas categorías. Se consiguieron recaudar más de 15.000 euros y, sobre todo, se volvió a poner en evidencia el “buen rollo” que impregna a este deporte.

Rafa fue un niño de ocho años fallecido en 2014 por un neuroblastoma, un tipo de tumor infantil de muy mal diagnóstico hoy en día. Su padre, Rafael Aguilera, uno de los fundadores del Club Ultra Trail de Huelva, no ha parado de recibir apoyos desde que se animara a poner en marcha esta prueba solidaria. “Es increíble lo que se ha conseguido en tan poco tiempo”, apunta Isabel Pozo, quien se congratula de pertenecer a un club “en el que todo el mundo se vuelca y colabora, sobre todo en causas como ésta”.

Sobra decir que Isabel Pozo va a seguir corriendo. Hasta que el cuerpo le aguante y la mente no le traicione. “Para mí, ya se ha convertido en algo fundamental”, afirma con la seguridad que le da el haber conseguido, en apenas dos años, el subcampeonato de la categoría de veteranas en la Liga onubense de ultra trail. Para mujeres como ella, la meta es algo que siempre está por llegar.