El Servicio de Asistencia a la Víctimas de Andalucía ha atendido en Huelva a 20.000 personas desde su puesta en marcha en 2002. El 70%, mujeres víctimas de violencia de género

Convendría comenzar por derribar ciertos tópicos. El Servicio de Asistencia a Víctimas en Andalucía (SAVA) no sólo atiende a víctimas de violencia de género. No fue esa la finalidad con la que fue creado a finales de los años 90. Son muchos los tipos de delitos, y muy distintos los tipos de víctimas. Sin embargo, la fuerza de los hechos y la realidad ha ido marcando el devenir de este servicio de la Junta de Andalucía, que en su mayoría (más de un 70% de los casos) atiende a mujeres que sufren la violencia machista.

De hecho, todas las mañanas, el equipo comandado por el jurista y criminólogo Fernando Moreno, coordinador del SAVA en Huelva, baja desde la quinta planta de la Audiencia Provincial donde se ubica el servicio hasta el Juzgado de Violencia sobre la Mujer para mirar a los ojos a la víctima de violencia de género que le toque ese día pasar por las dependencias judiciales. “Somos proactivos, no esperamos a que vengan, sino que vamos a buscarlas, a informarlas, a asesorarlas y a hablar con el abogado, el juez y el fiscal para que atiendan a sus especiales circunstancias”, explica Moreno.

Puede hacerlo él o cualquiera de las otras tres personas que trabajan en el SAVA de Huelva: la jurista Lola Martínez, la psicóloga Monste Martín y la trabajadora social Paloma Martínez, todas ellas también criminólogas. “El enfoque de la víctima desde la ciencia criminológica nos permite atender su caso desde una perspectiva mucho más amplia y mucho más transversal”, dice Fernando Moreno, quien lamenta que no se aborde una solución definitiva a este drama desde una perspectiva de “concienciación social general, porque éste no es un problema que se resuelva desde los juzgados”.

El 90% de las personas que entran en el SAVA de Huelva son mujeres. Y el 85% de los casos que ven en sus oficinas son de violencia de género o de violencia doméstica, aquella que se produce en el ámbito familiar y que también tiene en su gran mayoría a la mujer como víctima.

En sus 15 años de existencia, el SAVA se ha convertido ya en una pieza indispensable del sistema judicial onubense. En este tiempo, sus profesionales (miembros de la cooperativa Atenim, que gestiona el servicio por concurso público) han atendido a más de 20.000 personas. La mayoría, como queda dicho, mujeres víctimas de violencia de género, pero también a personas que han sufrido delitos contra la libertad, contra la libertad sexual, contra la intimidad, el honor, robos, agresiones, estafas…

En definitiva, como explica Fernando Moreno, el principal objetivo del SAVA es servir de guía, apoyo y orientación a cualquier persona víctima de un delito o falta desde una triple perspectiva: la jurídica, la psicológica y la social. 

El SAVA se organiza bajo la forma de un proyecto global coordinado por la Delegación del Gobierno andaluz en Huelva y con la supervisión de la Dirección General de Justicia Juvenil y Cooperación de la Consejería de Justicia e Interior, gestionado por Atenin, en virtud de concurso público, desde el año 2005.

Se trata de un servicio público y gratuito que principalmente ofrece información, asesoramiento y atención jurídica, psicológica y social a todas aquellas personas que hayan sido víctimas o perjudicadas por la comisión de cualquier tipo de delito o falta. 

Es un servicio de ámbito provincial que, de forma coordinada con otras instituciones y servicios, pretende prestar una atención integral y coordinada a los problemas padecidos por las víctimas como consecuencia de su victimización y dar respuesta a sus necesidades específicas en los ámbitos jurídico, psicológico y social, mediante la intervención interdisciplinar de un equipo técnico.